La consulta de anestesia es una cita médica independiente de la consulta con el cirujano. Permite al anestesiólogo conocer su estado de salud, preparar una estrategia adaptada al procedimiento planificado y responder a sus preguntas. Para que sea provechosa, es mejor llegar con información precisa en lugar de esperar que la consulta sea un éxito rotundo.
Esta guía le ayudará a reunir la documentación necesaria, identificar la información que debe comunicar y prepararse para las preguntas importantes. No incluye pautas sobre ayuno ni tratamiento: estas decisiones dependen de su caso particular, el procedimiento y la organización del centro. Para comprender el contexto general del proceso, consulte también el protocolo quirúrgico en Francia.
¿Cuál es el propósito de la consulta de anestesia?
Según la Sociedad Francesa de Anestesia y Cuidados Intensivos, la consulta sirve para evaluar el estado de salud del paciente, considerar la(s) técnica(s) más adecuada(s), proporcionar información sobre el procedimiento, sus ventajas y desventajas, y recabar las preguntas y preferencias del paciente. La información pertinente se registra en la historia clínica del paciente para el equipo que administrará la anestesia.
Esta cita no sustituye la información sobre el procedimiento en sí, que es responsabilidad del profesional que lo realiza. Tampoco garantiza que se elija una técnica específica en todas las circunstancias. La propuesta tiene en cuenta la información disponible, el procedimiento y la evaluación médica. El día del procedimiento, se realizan comprobaciones adicionales para confirmar los puntos clave e incorporar cualquier cambio.
El derecho a la información sigue siendo fundamental: puede preguntar sobre la utilidad de una técnica, sus consecuencias, los riesgos normalmente previsibles y otras posibles soluciones. Manifestar que no ha entendido algún término o que desea reformular lo acordado forma parte habitual de la participación en la consulta.
¿Qué documentos debo preparar antes de la cita?
No existe un único archivo idéntico para todos los centros. La carta de cita, el cuestionario proporcionado y las instrucciones del departamento son los documentos de referencia. Las listas publicadas por algunos hospitales muestran documentos que suelen ser útiles, pero no sustituyen la lista solicitada para su consulta específica.
Citación, cuestionario y recetas médicas actualizadas.
- La citación y el cuestionario preanestésico, debidamente cumplimentado si se lo entregaron.
- Recetas médicas recientes y una lista legible de todos los medicamentos, productos de venta libre y suplementos utilizados.
- Documentos administrativos o de identidad que solicite expresamente el establecimiento.
No se limite a decir que un tratamiento es "igual que siempre". Una receta actualizada reduce el riesgo de olvidar dosis y permite al médico verificar con precisión lo que se está tomando. No interrumpa, reprograme ni añada nada por su cuenta antes de la cita. Si falta información, indíquelo en lugar de intentar reconstruirla al azar.
Informes, reseñas y mapas útiles
- Historial médico relevante: hospitalización, consulta con un especialista, anestesia previa o procedimiento reciente.
- Los resultados de las pruebas solicitadas por el cirujano, el anestesiólogo o el departamento, sin necesidad de realizar usted mismo ninguna prueba adicional.
- Tarjetas o documentos relacionados con una alergia conocida, un dispositivo implantado o una afección médica específica.
Traiga lo que realmente aclare su situación, especialmente si los documentos no están disponibles en el centro médico. La lista de verificación de preparación preoperatoria puede servir como archivo, pero la consulta sigue siendo un intercambio médico, no un trámite administrativo.
¿Qué información debe reportarse?
Describa cualquier problema de salud conocido, alergias o reacciones previas, tratamientos actuales y experiencias anteriores con anestesia. Mencione también si usa prótesis dentales o si tiene alguna fragilidad dental, ya que la SFAR (Sociedad Francesa de Anestesia y Cuidados Intensivos) considera esta información importante durante la consulta. Si no está seguro de si un evento pasado fue una alergia, describa lo sucedido sin intentar diagnosticarlo usted mismo.
Antecedentes de problemas respiratorios, cardíacos, neurológicos, renales o hepáticos, trastornos del sueño conocidos, posible embarazo, dificultades de movilidad o comunicación, y consumo de sustancias pueden influir en las preguntas formuladas o en el procedimiento. Esta lista no constituye un cuestionario médico completo. Responda a las preguntas del médico y mencione espontáneamente cualquier cosa que le parezca importante, incluso si no guarda relación con el área quirúrgica.
Informe también al equipo sobre cualquier cambio reciente: nuevos síntomas, infección activa, visitas a urgencias, cambios en el tratamiento o empeoramiento de una afección conocida. El objetivo no es decidir unilateralmente si se debe realizar la operación, sino proporcionar al departamento la información necesaria para responder a su pregunta.
¿Qué preguntas debo hacerle al anestesiólogo-reanimador?
Prepare una lista breve y priorizada. Puede preguntar qué técnica se está considerando, por qué parece apropiada, qué alternativas se pueden analizar y cómo se llevará a cabo el seguimiento y la recuperación. Pregunte también qué efectos secundarios son particularmente relevantes en su caso y qué plan de control del dolor existe.
- ¿Qué información de mi expediente influye en la recomendación de anestesia?
- ¿Qué instrucciones escritas recibiré sobre mis tratamientos, comida y bebida?
- ¿Con quién debo ponerme en contacto si mi estado de salud o mi medicación cambian antes del procedimiento?
- ¿Cuáles son las condiciones de devolución y seguimiento previstas por el establecimiento?
- ¿Qué documentos necesito llevar el día de la operación?
También puedes expresar una experiencia difícil, miedo a despertar, náuseas previas, ansiedad ante las agujas o la necesidad de adaptarte. Si la aprensión es una preocupación importante, la guía sobre la ansiedad preoperatoria puede ayudarte a expresar estas inquietudes sin minimizarlas.
Ayuno y tratamientos: siga únicamente las instrucciones individualizadas.
Las instrucciones sobre alimentos, bebidas y medicamentos no deben deducirse de un artículo, foro o protocolo general recibido de otra persona. Estas las determina el equipo médico en función del procedimiento, la anestesia planificada, su estado de salud y los procedimientos locales.
Solicite una copia por escrito y verifique que sabe qué hacer con cada tratamiento. Si dos documentos parecen contradecirse, si ha omitido una dosis, si ha comido o bebido algo contrario a lo indicado o si se ha añadido una nueva receta, póngase en contacto con el departamento. No oculte información ni intente solucionar la situación por su cuenta: el equipo le aconsejará sobre el procedimiento adecuado.
¿Qué sucede después de la consulta?
La información recopilada y el plan de tratamiento propuesto se registran en el expediente de anestesia. El médico que atiende el procedimiento puede no ser el mismo que se atendió durante la consulta; tiene acceso al expediente y revisará la información necesaria. Esta revisión contribuye a la seguridad y permite considerar cualquier cambio reciente.
Conserve los documentos que reciba, anote la información de contacto del servicio y revise las instrucciones con suficiente antelación para poder aclarar cualquier duda. En el caso de la atención ambulatoria, los preparativos para su regreso a casa y el apoyo necesario dependen del centro y de su situación particular. No dé por sentado que un alta programada no implica cambios: el equipo confirmará la decisión en función de su estado de salud.
Si su estado de salud cambia entre la consulta y el procedimiento, informe al departamento con detalles específicos. Es mejor informar con prontitud que tomar una decisión personal sobre si proceder, posponer o cancelar. En caso de emergencia médica, utilice los servicios de emergencia en lugar del sistema de mensajería del centro o la página de información.
Tras la intubación: Cuando la anestesia general requiere la colocación de un tubo endotraqueal, es frecuente que se presente dolor de garganta en los días posteriores, generalmente de forma transitoria. En la guía sobre dolor de garganta tras la intubación se explica en qué consiste y cuándo comunicarlo.
Fuentes institucionales y método editorial
Este artículo ofrece un método general de preparación. No reproduce pautas específicas de ayuno ni modificaciones de tratamiento. El centro médico y el anestesiólogo/intensivista deben confirmar la documentación requerida y las instrucciones aplicables.
- SFAR, Información médica sobre anestesia.
- Servicio público, información para pacientes sobre su estado de salud..
- Autoridad Nacional Francesa de Salud, Lista de verificación genérica de seguridad en quirófanos.
- Autoridad Nacional Francesa de Salud, Conciliación de Medicamentos.
- Seguro médico, hospitalización y cirugía ambulatoria.
- AP-HP Lariboisière, Consulta Centralizada de Anestesia.
- Ministerio de Salud, Cirugía Ambulatoria.
Nota editorial: No se afirma que se trate de una revisión médica específica. Se consultaron fuentes para contextualizar la información general; estas no sustituyen la consulta ni los documentos proporcionados por el equipo.
Si usted fuma, dejar de fumar antes del procedimiento es uno de los temas que se tratan durante la consulta: consulte la sección sobre fumar antes y después de una operación.



