Esta sección fue revisada por la Dra. Catherine Bergeret-Galley , especialista en cirugía plástica, reconstructiva y estética, y presidenta de la SNCPRE. La revisora es responsable de la sección dentro de su especialidad; los artículos están en constante evolución y no todos se revisan individualmente.
La cicatriz de una abdominoplastia suele ser larga y estar ubicada en la parte inferior del abdomen, pero su forma depende del procedimiento específico realizado. Su posición, anchura, color y textura varían de una persona a otra. Ninguna crema, dispositivo o técnica puede garantizar que sea invisible.
Las prioridades son, ante todo, el correcto cierre de la herida, la prevención y la detección precoz de complicaciones, y posteriormente la evaluación progresiva de la cicatriz. En ciertas situaciones, se puede considerar el uso de silicona, masajes o tratamiento con láser, pero la evidencia es limitada o inconsistente y no justifica un protocolo uniforme para todos.
¿Qué aspecto tiene la cicatriz de una abdominoplastia?
La incisión se ubica con mayor frecuencia debajo del abdomen y puede extenderse lateralmente. Otra cicatriz puede rodear el ombligo si este se ha reposicionado. La ubicación exacta depende de la cantidad de piel sobrante, la complexión del paciente, la técnica quirúrgica y la tensión necesaria para el cierre. El cirujano debe explicar la ubicación prevista antes del procedimiento, pero no puede garantizar que quede completamente oculta por la ropa.
Inicialmente, la zona puede estar roja, firme, sensible, entumecida o con una forma irregular. Estos síntomas deben interpretarse junto con la exploración de la herida y el estado general del paciente. Una fotografía encontrada en internet no es una referencia fiable: la iluminación, la postura, la hora del día en que se tomó la foto y las características individuales pueden alterar significativamente su apariencia.
Una evolución gradual y variable
Una cicatriz se remodela a lo largo de varios meses, a veces incluso más. Inicialmente puede volverse más visible antes de suavizarse o desvanecerse. Este proceso no es lineal ni sigue un cronograma universal. El cierre superficial no significa que los tejidos más profundos hayan recuperado completamente sus propiedades.
El resultado depende, en particular, de la calidad de la piel, la tensión de la sutura, el tabaquismo, ciertas afecciones médicas, antecedentes de cicatrices patológicas, cualquier infección y el cumplimiento de las instrucciones postoperatorias. Una cicatriz más ancha o pigmentada no se debe necesariamente a un mal cuidado; sin embargo, debe ser mostrada al equipo si cambia o resulta molesta.
Cuidado de la herida: siga las instrucciones del equipo.
Los apósitos, la ducha, el uso de ropa postoperatoria, los movimientos permitidos y la monitorización son determinados por el equipo familiarizado con el procedimiento. No aplique ninguna crema, aceite, hierba, adhesivo ni dispositivo sobre una herida abierta sin su aprobación. Un producto que sea seguro para su uso en piel intacta puede irritar la zona quirúrgica o enmascarar un problema subyacente.
Lávese las manos antes de cualquier procedimiento y no manipule usted mismo el apósito ni el tratamiento prescrito. Si las instrucciones no son claras, comuníquese con el departamento en lugar de improvisar. La guía para la recuperación posoperatoria en casa le ayudará a preparar la información de contacto y los documentos útiles, pero no sustituye las instrucciones de alta.
Prendas de compresión: cuando se prescriben, forman parte de las instrucciones postoperatorias, al igual que el cuidado de la herida. Los detalles sobre el uso de prendas de compresión tras una cirugía estética , incluyendo la duración, el ajuste y las limitaciones, se abordan por separado. La duración la determina el cirujano, no el fabricante.
¿Qué síntomas deberían motivar una consulta médica?
- dolor, enrojecimiento o calor que aumenta en lugar de disminuir;
- secreción inusual, mal olor o sangrado persistente;
- fiebre, escalofríos, malestar general o deterioro general del estado de salud;
- apertura de la herida o área de la piel que se oscurece;
- Hinchazón repentina y asimétrica o asociada con dolor en la pantorrilla;
- dificultad para respirar, dolor en el pecho o pérdida del conocimiento.
Estos signos no permiten un diagnóstico a distancia, pero requieren contacto inmediato con el equipo médico o los servicios de urgencias según su gravedad. El edema es frecuente tras una cirugía abdominal; sin embargo, su importancia depende del contexto. Nuestro artículo sobre el edema postoperatorio distingue entre medidas generales y signos que requieren atención médica.
Silicona: una opción posible, pero con evidencia incierta.
En ocasiones, se recomienda el uso de láminas o geles de silicona una vez que la piel se ha cerrado por completo, especialmente para cicatrices elevadas o de alto riesgo. No deben confundirse con el tratamiento de heridas abiertas. El cirujano o dermatólogo determinará el formato y el momento de aplicación, teniendo en cuenta la tolerancia de la piel.
La revisión Cochrane disponible concluye que los estudios son pequeños, están sujetos a sesgos y presentan una certeza muy baja. Si bien es posible que algunos individuos obtengan un beneficio, su magnitud es incierta y ningún producto comercial específico ha demostrado ser superior. Por lo tanto, presentar la silicona como una solución reconocida y consistentemente eficaz estaría fuera del alcance de los datos. La irritación, la maceración o la mala adhesión podrían justificar una reevaluación de su uso.
Masaje: beneficio potencial, datos heterogéneos
En ocasiones, se recomienda el masaje de cicatrices para aliviar las molestias, mejorar la movilidad de los tejidos o reducir la tensión. Debe comenzar únicamente después del cierre completo de la herida y con la aprobación del equipo médico. No se debe masajear una zona dolorida, inflamada, frágil o con dehiscencia siguiendo un tutorial.
La bibliografía sobre masaje postoperatorio presenta una amplia variedad de técnicas, duraciones y criterios de evaluación. Los datos son heterogéneos e insuficientes para definir un protocolo estándar o afirmar que previene la formación de cicatrices hipertróficas. Además, no todos los estudios se centran en la abdominoplastia, lo que hace que su aplicación directa sea aún más incierta. Si se adopta la técnica, debe ser enseñada y adaptada por un profesional.
Protección de cicatrices y exposición al sol
Una cicatriz reciente puede pigmentarse bajo la influencia de los rayos ultravioleta. El equipo médico podría recomendar cubrirla y usar protección solar adecuada una vez que la piel haya cicatrizado. La estrategia depende de la estación del año, el tipo de piel, la exposición y la tolerancia individual. No corrige una cicatriz hipertrófica ya existente ni reemplaza el seguimiento médico.
Cicatriz hipertrófica o cicatriz queloide: ¿cuál es la diferencia?
Una cicatriz hipertrófica se vuelve gruesa y elevada, manteniéndose dentro de los límites de la incisión inicial. Un queloide se extiende más allá de estos límites. Otros problemas pueden causar una apariencia roja, dura o dolorosa: inflamación prolongada, suturas protuberantes, infección, reacción a un adhesivo o tensión local. El diagnóstico se basa en la exploración física y el seguimiento de la evolución de la cicatriz, no solo en una fotografía.
Una cicatriz que se engrosa, pica intensamente, se vuelve dolorosa o se extiende justifica una consulta. El especialista considerará su historial médico, el color de su piel, la ubicación y el impacto de la cicatriz antes de hablar sobre el seguimiento, los tratamientos tópicos, las inyecciones, la terapia láser o la cirugía. Ninguno de estos procedimientos elimina el riesgo de recurrencia.
Tratamiento láser, inyecciones o revisión quirúrgica: ¿cuándo conviene hablar de ello?
Se están estudiando diversos láseres y dispositivos basados en energía para mejorar el color, la textura o la elasticidad de ciertas cicatrices. Los ensayos y las revisiones informan de resultados potenciales, pero los estudios son heterogéneos y las comparaciones siguen siendo difíciles. La revisión Cochrane sobre cicatrices hipertróficas y queloides considera que los datos son insuficientes para llegar a conclusiones definitivas. Ningún dispositivo es universalmente adecuado ni puede garantizar resultados individuales.
La elección del dispositivo, sus parámetros y el momento del procedimiento son responsabilidad de un dermatólogo o cirujano con experiencia en la técnica. Pueden presentarse hiperpigmentación, despigmentación, quemaduras, dolor o empeoramiento de la afección. Las inyecciones y la revisión quirúrgica también tienen sus propias indicaciones y riesgos específicos. Se puede considerar una combinación de tratamientos, pero no es una secuencia obligatoria de "silicona, masaje y luego láser".
Antes de su consulta, reúna el informe quirúrgico, las recetas, el historial médico y fotografías fechadas tomadas en condiciones similares. Nuestra guía sobre abdominoplastia y su manejo describe el marco administrativo general, sin especificar si el tratamiento de cicatrices está cubierto.
Preguntas útiles durante el seguimiento
- ¿Está la herida lo suficientemente cerrada como para aplicar algún producto?
- ¿La apariencia observada se corresponde con una evolución esperada o con una complicación?
- ¿Qué objetivo realista persigue el tratamiento propuesto: comodidad, color, textura o flexibilidad?
- ¿Cuál es el nivel de incertidumbre y cuáles son los posibles efectos secundarios?
- ¿Qué cambios deberían motivar un contacto inmediato con el servicio?
Cuando la zona pueda quedar expuesta, nuestra guía sobre cómo proteger una cicatriz del sol después de la cirugía ayuda a distinguir entre una herida aún frágil y una piel que ya ha cicatrizado por completo. Las instrucciones del cirujano siempre tienen prioridad.
Fuentes médicas
- Organización Mundial de la Salud, recomendaciones mundiales para la prevención de infecciones del sitio quirúrgico.
- Recomendación S2k, manejo de cicatrices hipertróficas y queloides.
- Cochrane, láminas de silicona para cicatrices hipertróficas.
- Revisión exploratoria, masaje de cicatrices después de la cirugía.
- Cochrane, tratamiento láser de cicatrices hipertróficas y queloides.
- Revisión sistemática y metaanálisis de dispositivos láser y basados en energía para cicatrices quirúrgicas..
Nota editorial: Este artículo informativo general se elaboró a partir de las fuentes citadas y fue revisado editorialmente el 16 de julio de 2026. No constituye un diagnóstico ni un protocolo de tratamiento y no sustituye la consulta con un cirujano o dermatólogo.



